Logia Luz de Yara de Bayamo, colocación de la primera piedra * 1956 *

Mensaje

Altos dignatarios de la Gran Logia de Cuba de A:.L:. y A:. M:. colocan la primera piedra del edificio de la Resp. Logia Luz de Yara. Entre los bayameses asistentes están: Juan J. Oduardo y el Dr. Juan Paneque. De Santiago de Cuba el Dr. Alberto Dollar 33º Al margen derecho el Dr. Huber Matos Benítez, Orador de la Logia y más atrás semi-oculto hacia la izquierda Tití Acebo Núñez. Circa 1956.
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Logia Armonía

SANTIAGO DE CUBA

 

 

 

En esta Logia me inicié como AJEF en los años 60.

Templo de la Logia “ARMONÍA” Ave.Céspedes # 657 e/ L y M. Rpto Sueño. Santiago de Cuba. . Mcpio Santiago de Cuba. Prov. Santiago de Cuba. C. P. 90900. Fundada el 5 de marzo de 1929. Día de sesión: viernes, 8:00 PM.

Panteón de la Logia Armonía

 

Prudencia No. 2

Pinche en el siguiente link para acceder al Trazado de nuestro Venerable Hermano:.
Angel Rubén Mujica Márquez

 

Interior en 1921

 

 

Placas que tenía la puerta

 

 

Interior del Templo de la planta baja en 2006

 

 

Fresco del Oriente al lado izquierdo representando el Templo de Salomón por los Trabajos de la Logia Santiago de Cuba en el Rito Escocés

 

 

Fresco del Oriente al lado derecho representando el Tabernáculo por los Trabajos de la Logia Oriente en el Rito York

 

 

Templo de la Logia “PRUDENCIA No. 2”, “SAN ANDRES No. 3”, “ORIENTE”, “SANTIAGO DE CUBA” Y LOS CUERPOS FILOSOFICOS. Actualmente también “FRATERNIDAD No. 1”

La Logia “Monte Líbano” de Campechuela

Logia Monte Líbano.Fundación fraternal establecida y regularmente constituida en Campechuela, Granma, Cuba, bajo la obediencia de la muy respetable GRAN LOGIA DE CUBA.

Fundación

La Logia “Monte Líbano” de Campechuela con carta de dispensa solicitada el 22 de octubre de 1914, expedida el 7 de noviembre de 1914, se fundó el 19 de noviembre de 1914 con carta patente, el 15 de Junio de 1915

Origen

Esta logia obstenta ese nombre en honor a uno de sus fundadores: Felix Pérez Majul, que procedente de la Respetable Logia “Oriente” de Santiago de Cuba y nativo de Siria, la tierra de los 12 cedros, vino a cooperar con 12 hermanos entusiatas y decididos a levantar columnas en este terruño de la región sur oriental de Cuba.

Fundadores

Procedentes de la Logia Oriente de Santiago de Cuba

  • Felix Pérez Majul, gr 18
  • Miguel Fernández Castelao M.M
  • Cayetano Moralobo Ortega M.M

Procedentes de la Logia Bayamo de Bayamo

  • Rogelio Gonzalez Ricardo M.M.

Procedentes de la Logia Humanidad de Santiago de Cuba

  • Desiderio Rodriguez Robleja M.M

Procedentes de la Logia Manzanillo de Granma

  • Cayetano Vilalta Martinez M.M.
  • Luis Rodriguez Ferrán M.M
  • José Iturriaga Cervińo M.M
  • Juan Manuel Vilalta Martinez, M.M
  • Lino Pardias Rodríguez C.M.
  • Dionisio Gutierrez C.M.
  • Juan Castellá Lluch A.M.

Resurgimiento

En sus 90 años de existencia pasó como todo el país, por una etapa muy dificil, la crisis económica de los años 30, donde varios de sus miembros causaron baja por el estado de miseria, gracias a la actitud que asumió el entonces venerable maestro José González Frutos, hermano muy fraternal el cual pagaba el importe de las mensualidades de los restantes hermanos a fin de que la logia no batiera comlumnas, cuando la situación mejoró comienza el resurgimiento de “Monte Libano”.

Obras realizadas por la Logia

  • En el 1940, bajo la veneratura de Juan Castellá Lluch y con el auspicio de “Monte Libano” se fundó la Logia “La Demajagua“.
  • Por iniciativa de sus miebros se funda la logia de la Orden Hijas de Acacia No 94, también se crearon las logias de los Cuerpos Filosóficos: Sublime Logia de perfección Hermandad No 74, Soberano Capitulo “Bayate 108” y una subdelegación de la Benemérita Asociación de Veteranos Masones.
  • Tomó parte activa en la constitución de la logia “Macacas” de los valles de Niquero.
  • Por inicitiva de esta logia se Realizaron obras de gran envergadura entre ellas el Obelisco que recuerda “El grito de Bayate“, dado por el insigne patriota y venerable hermano Bartolomé Masó Márquez en la finca Colmenar de Bayate de este municipio.
  • En el parque 24 de febrerodel poblado se levanto el busto en homenaje a José Julian Martí Pérez

Edificación

Cuenta con un magnifico edificio que es orgullo de Campechuela y de la Masonería Cubana. En el frontispicio, aparece una placa otorgada por el ayuntamiento de Campechuela el 31 de Mayo de 1947.

Actualidad

Actualmente cuenta con 3 exvenerables Maestros, 102 Maestros Masones, 1 Compañero Masón y 2 Aprendices Masones, en total 105 miembros activos.

Fuente

  • Archivos de la Logia “Monte Líbano” de Campechuela .

Mi tío el Ilustre y Poderoso Hermano:. Dr. Teodoro Dollar 33º fue Venerable Maestro de Monte Líbano.

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Pedro P. Dollar:.
Por Cuba, con Dios y la Masoneria


Aniversario 156 de la Gran Logia de Cuba

Santiago de Cuba, 5 de diciembre de 2015

“AÑO DEL ANIVERSARIO 120 DEL GRITO DE BAIRE”
Marcos A. Wong Fernández

VM Prudencia No. 2

MRGM de la GLC de AL y AM Lázaro Faustino Cuesta Valdés,
Grandes Funcionarios y Ex Grandes Funcionarios,
Diputados de Distritos, Venerables Maestros,
Autoridades Provinciales y de la Localidad,
Masones e invitados todos:
Nos convoca hoy, a los masones cubanos, una celebración doble: El Aniversario 100 de la Respetable Logia “Sol de América”, del Oriente de La Maya, y el 156 de la Gran Logia de Cuba de AL y AM, heredera esta de la Gran Logia de Colón, fundada en 5 de diciembre de 1859, en Santiago de Cuba.
Pensar en la intervención central sobre la fundación de una institución, nos lleva irremediablemente por derroteros históricos, mas nuestra intención primera es no atiborrar al auditorio con nombres, fechas y datos harto conocidos por la mayoría de los masones presentes. Aun así, mayor es la pretensión de honrar el hecho histórico, con el obligado recuento y algunos elementos de carácter reflexivo para los presentes. Y entre el temor de no aburrir pasando por trillados caminos para los hermanos mas ilustrados y la obligación de reverenciar nuestra historia evocándola, nos vemos en la delicada e inmerecida tarea de esta intervención conmemorativa por el Aniversario 156 de la Gran Logia de Cuba.
Desde que la Masonería Especulativa, que ya era conceptualmente moderna hacía varias décadas, viera coronado su momento fundacional con la creación de la Gran Logia de Inglaterra, el 24 de junio de 1717, hasta la llegada de esa fecha cumbre para la Masonería Cubana, que fue la fundación de la Gran Logia de Colón, habían transcurrido 142 años.
No obstante, los primeros indicios de esa actividad fraternal en Cuba, datan del año 1763, con motivo de la toma de La Habana por los ingleses un año antes. Estos se reunían masónicamente en la Logia Militar Irlandesa No. 218, según el registro de Irlanda, y cuya presencia duró lo que la intervención militar en la ciudad.
Entre los años 1794 y 1805, procedentes de Haití, masones que abandonaron “La Española” por cuestiones políticas o de otra índole, se radican, primero en Santiago de Cuba, y luego en el resto de la Isla, donde forman logias como “La Perseverance” y “La Concorde” en Santiago de Cuba y “La Amité” y “La Benefique Concorde” en La Habana, todas bajo la obediencia del Gran Oriente de Francia. Ya en La Habana, a principios del siglo XIX funciona el “Templo de Las Virtudes Teologales No. 103”, para muchos la primera logia fundada por cubanos con Carta Patente de fecha 17 de diciembre de 1804, otorgada por la Gran Logia de Pensilvania, que también auspició en esa ciudad a “La Recompensa de las Virtudes”, “Unión de Regla”, “La Fidelidad Habanera” y “Las Delicias de La Habana No. 157”; y en Santiago de Cuba a “La Benevolencia No. 175” y a “La Verdadera Filantropía”. También la Gran Logia de Carolina del Sur patrocinó a las Logias “Constancia No. 50” y “Amenidad”, todas en el período entre 1805 a 1822.
Algunas de estas logias fundaron el 21 de marzo de 1818, la “Gran Logia Española de Francmasones Aceptados del Rito Antiguo de York”, y cuatro años mas tarde, en 1822 niegan obediencia a ese Alto Cuerpo, constituyéndose en “Gran Oriente Territorial Español-Americano para la Isla de Cuba”, el cual con posterioridad se fusiona con la “Gran Logia Española de York”, y adoptan el nombre de “Gran Logia Española de Francmasones del Rito York en la Isla de Cuba”, también se le ha nombrado “Gran Logia Soberana de York”.
Trabajó este Alto Cuerpo con 66 talleres, y entre ellos estuvo representada en Santiago de Cuba por las Logias “Unión Cubana No. 28” (sobre la que haremos referencia mas adelante), “Templo de la Libertad No. 37” y “Concordia Constitucional No. 54”.
Surge entonces el dilema del año de ruptura de los trabajos de esas agrupaciones masónicas en Cuba. Algunos estudiosos sitúan la fecha entre 1828 y 1834, y otros incluso en 1838. Hoy podemos afirmar aquí, gracias al privilegio de contar la Logia “Prudencia No. 2”, con sus archivos fundacionales, que aparece en su Libro de Oro, Acta No. 1, de la primera sesión ordinaria del 15 de septiembre de 1857, en los folios 8 y 9, la primera intervención del recién instalado VM Francisco Griñán y Mozo de la Torre, con el apelativo de Cid, en la cual expresa, y cito: “Después de mas de seis lustros de acontecimientos harto conocidos de todos los masones esparcidos sobre la superficie de la Tierra, obligaron la suspensión de los trabajos masónicos en el Oriente de Cuba y cerraron todas las Logias y Capítulos que existían y se abatieron con muy profundo sentimiento las columnas de aquellos templos”, fin de la cita. Avala lo anterior, la nota de Ubieta en sus “Efemérides de la Revolución Cubana”, y cito: “que en 8 de marzo de 1826 fueron presos por (ser) masones en Santiago de Cuba Alonso Betancourt y un tal Cosío”, fin de la cita. Por tanto, podemos acortar el intervalo de ubicación de dicha fecha de ruptura a los años 1823 a 1826 y quizás solo hasta 1825.
Es más conocido todo lo acontecido, masónicamente hablando, en Cuba, a partir de 1857; a pesar de que, incluso historiadores, alegando con toda justeza falta casi completa de documentos probatorios, plantean como “imposible determinar”, por ejemplo, el origen de los masones que fundaron las dos Logias Decanas de la Masonería Regular en Cuba, o incluso, el hecho de que estuvieran auspiciadas por el “Gran Oriente Hespérico Reformado”, radicado en Sevilla, España.
Pues lo que antes eran dudas, hoy, se lo traemos como afirmaciones, con irrefutables pruebas documentales y hago nuevamente referencia al anteriormente mencionado libro, que en el folio 11 correspondiente al acta fundacional, el hno. Lot ( ) expresa, y cito: “Pláceme sobre manera haber sido yo uno de los primeros obreros que reorganizaron, …el augusto T.: “La Unión Cubana”, en donde recibí la luz, y que veo hoy convertido en dos brillantes L.L., elevadas a la virtud bajo la dependencia del GOHR…ejercí el cargo de H. Terrible de aquel T.: que introduje a la mayor parte de vosotros en el cuarto de reflexiones…tributemos al GADU las mas reverentes preces para la conservación y bienestar de nuestro GOHR, bajo cuyos auspicios tenemos la honra de instalarnos”, fin de la cita. También en el acta correspondiente al folio 40 del mismo volumen, aparece una intervención del hno. Cid donde, con motivo de un viaje a La Habana, pide se le expida un diploma que avale los cargos que ha ocupado en logia y donde aparezca una nota que certifique que fue recibido maestro masón el 15 de febrero de 1823 en la Logia “L´Humanité”, perteneciente al “Gran Oriente de Francia”.
Podemos afirmar, por tanto, que es una realidad histórica casi incuestionable, quizás salida a la luz por primera vez hoy parte de ella, el hecho de que luego de más de 30 años, el 14 de septiembre de 1857, resurge la masonería organizada en Cuba, con la fundación de la Logias de San Juan con el distintivo nombre de La Fraternidad No. 1 y La Prudencia No. 2, bajo la obediencia del “Gran Oriente Hespérico Reformado”, radicado en Sevilla, España y bajo la supervisión directa en la Isla del “Consejo de Caballeros Kadosch”, el que trazó las pautas generales para los reglamentos de ambas y designó a sus primeros VVMM, Félix Loperena Núñez (Enós), para la primera y Francisco Griñán y Mozo de la Torre(Cid), para la segunda; y cuyos miembros habían sido masones, que una gran parte de ellos perteneció a la Logia “Unión Cubana No. 28”, de Santiago de Cuba, auspiciada esta por la “Gran Logia Española de Francmasones del Rito York en la Isla de Cuba”, y al menos uno de ellos perteneció a la Logia “L´Humanité”, del “Gran Oriente de Francia”.
Se sabe que las dos logias habían constituido el “Gran Oriente de Colón”, según reza en los encabezados de todas sus actas, y la Gran Logia de igual nombre; pero al acudir a los Cuerpos de EEUU para su reconocimiento, estos habían objetado que se hacía preciso el establecimiento de una tercera logia. Toda esa ingente labor para el logro de afianzar la organización masónica en Cuba tenía como cabezas visibles a los IIHH Andrés Pantaleón Cassard y Cassard y Juan Rafecas; masón radicado en Nueva York, el primero, con un bien ganado prestigio de masón conocedor y muy activo. Estos, logran recibir Carta Dispensa y su correspondiente Patente, por parte de la “Gran Logia de Carolina del Sur”, para la fundación de una tercera logia, lo que llegan a materializar el 17 de noviembre de 1859 y a la cual llaman en honor a quien consideraban su fundador, San Andrés No. 3, según todas las referencias a la misma que constan en nuestros archivos y no No. 98 como piensan unos, ni 93, según otros; resultando su primer VM el VH Pedro Ferrer y Landa.
De esa forma, con la condición preexistente de las tres logias fundadas, El Supremo Consejo de Grado 33 del REAA para la Jurisdicción del Sur de los EEUU de América, situado en Charleston, en la Carolina del Sur, bajo gobierno de su Soberano Gran Comendador, el IH Albert Pike, concede al IH Cassard amplios poderes para reorganizar la masonería en la Isla de Cuba e Indias Occidentales, lo que permitió fundar la “Gran Logia Simbólica de Colón”, hecho que se materializa el 5 de diciembre de 1859, hace hoy 156 años.
Muchos han sido los masones eminentes que propiciaron que nos reunamos en esta celebración de la “Gran Logia de Cuba”, desde los pioneros fundadores de aquella masonería organizada como Cassard y Rafecas; el primer Gran Maestro de la Gran Logia de Colón, el IH Francisco Griñán y Mozo de la Torre, su primer Gran Secretario, el VH José María Rodríguez, quienes habían sido respectivamente, VM y Segundo Vigilante fundadores de la Logia La Prudencia No. 2; y luego quien por derecho propio ascendiera a la categoría de nuestro más insigne masón, el IH José Andrés Puente Badell, electo Gran Maestro de la Gran Logia de Colón en 1866, junto a otro prominente como Gran Secretario, el VH Benjamín Odio Medero.
Fueron precisamente Andrés Puente y Benjamín Odio, los que luego de grandes esfuerzos, logran por primera vez en el año 1867, ganar para la masonería simbólica, su soberanía e independencia de los Altos Cuerpos Escocistas, a quienes habían estado supeditados hasta la fecha.
Muchos obstáculos tendría que sortear la masonería cubana en las cuatro últimas décadas del siglo XIX, tanto por la precaria situación social y política que imperaba, como por los muchos intentos, ideales y hasta logros secesionistas que reinaban en el seno de la Institución a ambos lados de la Isla. En 1870 surge en La Habana una Gran Logia Provincial de Occidente con el apelativo de “Madre Logia Provincial de Occidente”, que en 1874 pasó a llamarse “Gran Logia de la Isla de Cuba”, la que luego de reconocimientos y desconocimientos mutuos con la Gran Logia de Colón, al final, el 25 de enero de 1880, 26 talleres de la “Gran Logia de Colón” y 18 talleres de la “Gran Logia de la Isla de Cuba”, se unen para formar La “Gran Logia Unida de Colón e Isla de Cuba”. La desafortunada situación que atravesaba la Isla, trae como consecuencia que, incluso antes de la Contienda de 1895, la mayoría de las logias habían visto suspender sus trabajos. Al final de ese período convulso y en extremo hostigante para la Fraternidad, aparece la figura excelsa de Aurelio Miranda Álvarez, quien reorganiza nuevamente la Institución bajo los auspicios de la “Gran Logia de la Isla de Cuba”, la cual celebra su primera sesión, después de la reestructuración, el 25 de marzo de 1899.
No hemos podido encontrar mejor forma para resumir el actuar de la Masonería Cubana, en todo su decursar por la segunda mitad del siglo XIX, que la declaración del Primer Congreso Nacional de Historia, celebrado en La Habana el 8 de octubre de 1942, y cito:
“El Primer Congreso Nacional de Historia, proclama que la Masonería Cubana ha sido en todos los tiempos, desde su fundación, la Institución que más elementos ha aportado a la Independencia, la Libertad, la Cultura y el progreso de Cuba, tanto desde el punto de vista ideológico como por el ejemplo de sacrificio, heroísmo y perseverancia ofrecido por sus afiliados para dar a Cuba una vida de decoro humano, de igualdad y Fraternidad Social y un Régimen de sana Democracia”, fin de la cita.
Es de destacar que el gobierno de la ciudad de Santiago de Cuba, acordó en sesión del 9 de junio de 1947, hacer suya dicha declaración, colocando una placa en el frontispicio de la Logia “Fraternidad No. 1”, para perpetuar el hecho.
El advenimiento de la República, el 20 de mayo de 1902, encuentra al IH José Fernández Pellón al frente de la Gran Maestría de la “Gran Logia de la Isla de Cuba”, a quien le suceden una pléyade de muy virtuosos hermanos entre los que destacan el IH Fernando Figueredo Socarrás, veterano de nuestras luchas libertarias; Carlos Manuel Piñeiro Crespo, instaurador del Auxilio Masónico entre 1926 y 1928; Antonio Irazós y del Villar, promotor del Proyecto de Caridad “Zapato Masónico”; Carlos Manuel Piñeiro y del Cueto, a quien bajo su mandato, entre los años 1949 a 1958, correspondió el privilegio de ver construirse el “Gran Templo Nacional Masónico” y crearse la “Academia de Altos Estudios Masónicos”. Muy necesario creemos, no pasar por alto el hecho de que en esta etapa, los más encumbrados sentimientos separatistas, lograron encontrar el caldo de cultivo necesario, y así ver colmados sus anhelos de división cuando en el año 1921 se funda en esta región del país la “Gran Logia Oriental de Cuba”, con el IH Fernando García y Grave de Peralta, cap. del Ejército Libertador, a la cabeza; a cuya iniciativa se debe la creación de la primera rama paramasónica femenina, denominada “Hijas de Masones de la Cruz Blanca de la Fraternidad”. Mantúvose vigente este Gran Oriente hasta 1945, año en que gracias al esfuerzo de preeminentes masones de ambos lados de la nación nuestra Institución Fraternal logró unificarse con la actual denominación que hoy conocemos de “Gran Logia de Cuba de AL y AM”.
Habiendo así transcurrido los dos primeros tercios de vida de la Masonería Regular en Cuba, plagados también de obstáculos, aciertos y desaciertos, se llega al final de este período con una muy fecunda labor en el plano institucional y el resultado de enormes progresos en la consolidación de nuestra Organización. Sin embargo, ya entrados en la década de 1940, el sentir de los más encumbrados pensamientos de Nuestra Institución, reflejaba insatisfacciones con lo logrado, como expresan por ejemplo, las reflexiones vertidas en conferencia leída en la Logia “Román de la Luz”, de Arroyo Arenas, en el año 1940, lamentando no contar con el nombre de su autor, y cito:
“La Masonería tiene necesidad por propia conservación y existencia que salir del letargo en que ha permanecido sumida desde (el fin de) nuestras luchas libertarias hasta la fecha. Creyó que conseguido el ideal Masónico de sacudir el yugo Hispano que nos oprimía, ya había terminado su misión…Nos encerramos en nuestros templos a partir de aquella fecha, a cumplir lo que la liturgia ordena, a realizar obras de caridad,…muchos hermanos…encuentran sin razón…el reunirse tantos hombres de almas puras, (solo) para hacer unas cuantas obras de caridad. Hemos visto cruzados de brazos, como el pueblo en sus luchas cívicas se ha ido degradando. Tenemos una gran culpa de lo ocurrido y debemos enmendar nuestros errores comenzando por elegir a nuestros grandes funcionarios en personas, que no quieran convertir la orden en una asociación de beneficencia. Seguir estimulando el beneficio propio de cada miembro de la orden, es estimular el egoísmo en los mismos, constituyendo un gran peligro para la estabilidad de nuestros postulados. La Masonería tiene dos caminos: O actúa de acuerdo con la misión que ella tiene o desaparecerá como inútil e innecesaria. En nuestro país ya no se cuenta con ella como institución oficial (ni) con los sólidos prestigios que siempre la han aureolado. Para intervenir como otras organizaciones nacionales en todas aquellas obras en que podamos cumplir y hacer cumplir los postulados de Martí”, fin de la cita.
Con este panorama nos adentramos en las últimas seis décadas de existencia de nuestra Institución. Grandes han sido los retos y hasta insospechados los escollos que se han tenido que enfrentar, pero más que eso, digna de todo encomio ha sido la ardua labor de los hermanos que supieron mantener viva, en esta etapa, la llama de la Masonería en Cuba. Sobresalen entre ellos los ex Grandes Maestros IH Manuel Céspedes Mora, y el IH Roberto Luis Ferrer, dignos ejemplos de masones a toda prueba, que supieron hacer en su momento lo que exactamente a su momento correspondía.
Hemos podido disfrutar en los últimos tiempos de magníficos logros, pero también sufrido lamentables consecuencias por causa de muy erradas decisiones.
La Masonería en nuestro país tiene un futuro promisorio, siempre y cuando sepamos identificar a qué nuevos desafíos se enfrenta la Fraternidad, tanto desde el punto de vista institucional como en el orden masónico individual.
De lo primero, se precisa, entre tantas cosas, luchar contra toda manifestación de secesionismo o división en el seno de nuestra Organización, no con inútiles camisas de fuerza que intenten retener al descontento, sino con un actuar justo y limpio, desprovisto de toda insana pretensión, logrando en todas las esferas del gobierno masónico un proceder digno, al que no interese a quién se le está impartiendo justicia, sino simplemente, de qué lado ha de estar esa justicia; sin olvidar jamás, que muchas veces quienes han estado frente a un tribunal sancionador, han sido HH dignos, llevados a tales situaciones por defender posturas de principios que han entendido como no negociables. Y sobre todas las cosas, es preciso lograr mantener, desde el lado opuesto a tales posturas, una conducta recta, merecedora del mayor respeto por parte de los propios adversarios. Apremia también, acabar con el inmovilismo que, como institución, desde hace décadas, nos corroe ya hasta los tuétanos, desterrando por siempre de nuestras conductas el no hacer y hasta el no decir, sabiendo dar un uso respetuoso y a la vez valiente de nuestros derechos institucionales, en cualquier tribuna y ante cualquier situación. Debemos como Organización Masónica, formar parte de la lucha que se lleva a cabo en nuestra sociedad toda, por el rescate de valores morales, tan venidos a menos en estos tiempos, y de lo cual la masonería y los masones, como parte inseparable de nuestro pueblo, no han podido salir ilesos. Y ciertamente debe ser un combate donde por única vez enarbolemos las armas de la más férrea intolerancia ante toda forma impúdica de la conducta humana, logrando con ello que lo expresado en el Libro primero de la Legislación Masónica, su Constitución, en el Capítulo primero, epígrafe 1, que reza: “La Masonería es la Institución Orgánica de la Moralidad y su fin, disipar la ignorancia, combatir el vicio e inspirar el amor a la humanidad”, deje de ser letra muerta y lo convirtamos por convicción verdadera en manantial de aguas vivas donde podamos beber esas sabrosas aguas del mejoramiento humano. Lamentablemente debemos apoyarnos en el derecho y obligación a la vez, de la selectividad y saber inculcar en los hermanos toda la responsabilidad que en ello está implícita.
Hoy, gracias al quehacer incesante, que encabeza nuestra actual Gran Maestría, la Masonería Cubana deja respirar aires totalmente favorables a todos los postulados vertidos anteriormente, y mejor que eso, es más que consciente de la enorme tarea que tiene por enfrentar, para llevar a Nuestra Institución a desempeñar el verdadero papel que le corresponde en la sociedad.
Resta, en el orden individual también, a cada masón, en cada logia, en los barrios y por encima de todo, en sus propios hogares, ser baluartes en el combate a los vicios, incansables luchadores por el propio crecimiento espiritual, conscientes cada vez más de que a nuestra Institución no hemos venido a buscar nada material, ni a satisfacer vanidad alguna de los seres humanos, y mucho menos hemos venido a disfrutar festejos, sino solamente a encontrar el camino de la superación personal y de la ayuda totalmente desinteresada al prójimo.
Enorme es la distancia que nos queda por recorrer, gigantes las metas por alcanzar; donde mas que anheladas aspiraciones materiales o pretendidas escaladas sociales o institucionales, nos urge, clavar en el pecho de cada masón, esos perseguidos pilares de la fraternidad: la virtud en el sentido ético, que es la constante disposición del alma hacia el bien, y el bien en su sentido puro, que es aquello que se conforme al deber, lo que es útil, lo que es beneficioso, lo que es causa de alegría, lo que hace la felicidad de los seres humanos. Logremos los masones, que dos enconados adversarios de ideas sean entrañables hermanos de sentimientos y el verdadero amor fraternal habrá anidado para siempre en nosotros. Entonces, nuestra estatura humana se hará tan gigante como nuestras metas, y ya seremos de seguro, una colectividad más que influyente, que estará en condiciones de traspasar sus muros y salir al encuentro de cualquier compatriota desconocido a decirle: Cubano, nosotros somos masones, que aunque no siempre nos entendemos, sí invariablemente nos respetamos y amamos. Recibe esa influencia nuestra, y salgamos juntos a edificar una Cuba mejor.
Muchas Gracias,
Marcos A. Wong Fernández
VM Prudencia No. 2
Discurso tomado de La Gran Logia de Cuba

Fraternidad No. 1

Fraternidad No. 1
Muy Respetable, Centenaria y Meritísima Logia Fraternidad No. 1
Constituyente de la Gran Logia de Cuba de Antiguos:. Libres:. y Aceptados Masones:.
En esta Histórica Logia cubana en Santiago de Cuba, asistieron mis mayores los Pasados Maestros Ilustres Hermanos Teodoro Dollar 33º  y Dr. Alberto Dollar 33º; y yo tuve el privilegio de ser Iniciado, Ascendido y Exaltado para continuar con nuestra tradición familiar masónica.
Templo de la Logia “FRATERNIDAD No. 1” Calle Desiderio Fajardo # 316 e/ Trinidad y Habana. Santiago de Cuba. Mcpio Santiago de Cuba. Prov. Santiago de Cuba. C. P. 90100. Fundada el 14 de septiembre de 1857. Día de sesión: 2dos y 4tos domingos.
Fraternidad No. 1 2
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Placa en conmemoración de nuestro Hermano ejecutado por los españoles Andrés Puente Badell.
Breves apuntes históricos de la Resp.•. Log.•. Fraternidad Nº 1 en ocasión de su 150 aniversario, año 2009
Los que conocen algo de la historia de la masonería en nuestro país (CUBA) saben que en el año 1857 se crea por algunos masones que al parecer, su alumbramiento y formación masónicas había sido bajo la jurisdicción del Gran Oriente Hespérico Reformado, cuerpo masónico que existía años antes en España y que producto a la persecución desatada por la monarquía y la Iglesia contra los miembros de la institución en aquella metrópolis, emigran hacia las colonias, instalándose algunos de ellos en la ciudad de Santiago de Cuba, ostentando altos grados de la masonería escocesa, lo que propició la creación del Consistorio de Caballeros kadosh, gr 30, en ese año.
Pronto los aeropagístas se dieron cuenta de la necesidad de la creación de logias simbólicas y acordaron fundar dos Logias. Todavía en ese momento no se decide el nombre, dejando a los HH.•. tal decisión, ni número de orden dado a que esperaban del Gran Oriente Hespérico Reformado, al cual se habían dirigido, expidiera las respectivas Cartas Patentes, a la vez fue el Consistorio de Caballeros kadosh quien por acuerdo designó en la misma ocasión a los HH.•. que habían de ser los Venerables Maestros, recayendo en las personas de los HH.•. Félix Loperena Núñez y el otro Esteban Miniet, respectivamente, hecho que consta en copia fotostática del acta de la sesión respectiva publicada en el Libro “CENTENARIO DE FRATERNIDAD Y PRUDENCIA”, esto en la fecha del 14 de septiembre de 1857.
En reuniones sucesivas de los miembros que conformaban el taller simbólico, se acordó el titulo distintivo como reza en la Primera Acta del Libro de Oro de la FRATERNIDAD Nº 1, procediéndose a la elección de los oficiales que dirigirían litúrgicamente la Logia y constituyéndose oficialmente el 23 de octubre de 1857, y según se puede apreciar del acta de fundación de la Logia PRUDENCIA Nº 2, publicada en la Revista MASONES DE ORIENTE, donde dice: “En el Oriente de Colon, el primer día del octavo mes del año de la V. L. 5857 presididos por el H:. Cid, en su calidad de Venerable nombrado por el ilustre Consejo de Cab:. Kad:. se reunieron los hermanos del márgen para, celebrar tenida extraordinaria con objeto de dar cumplimiento a la deliberación del Con:. de Cab:. “Kadosh” contenida en pl:. que el 14 del mes anterior dirigido al h:. Cid. el Muy Ilustre h:. Augusto, Cab. Cab. K., en la cual se contienen los nueve puntos deliberados, a que se dio lectura después de abiertos los trabajos en el primer gr:. simb :,”… Se puede deducir que el día 1º del mes octavo del año de la V. L. corresponde al 28 de octubre, pero se ha acogido para la historia la fecha de fundación coincidente para las dos Logias correspondiente a la sesión donde se tomó el acuerdo en el Con:. de Cab:. “Kadosh”, quedando para la posteridad como la fecha de la fundación de estas Logias el 14 de Septiembre de 1857.
Según el respetable testimonio de Antonio Dolz Goyti – 1er Venerable Maestro de la Republica de la Logia FRATERNIDAD – , esta fue instalada el 15º día del 9º mes masónico del año de la Verdadera Luz 5857 (que corresponde al 12 de diciembre de 1857); habiendo tomado posesión de sus respectivos cargos los funcionarios. Este acto tuvo efecto en la quinta del hermano Tito, Juan Giró Mariño, llamada “El Pocito”, situada como a legua y cuarto de esta ciudad, siendo el hermano Augusto el comisionado por el Consejo para dicha instalación.
Posteriormente y al percatarse de la no existencia de actividad y regularidad de los trabajos del Gran Oriente Hespérico Reformado y ante la colaboración decidida del Ilustre Hermano Andrés Cassard recidente en Los Estados Unidos de Norteamerica, que tenía contactos con los masones cubanos como Juan Rafexas (padre) de nombre simbólico Augusto, quien dirigía el Con. Cab. Kadosh, Pedro Ferrer Landa, que poseía una línea comercial entre Cuba y los EE. UU., solicitan a la masonería en este último país, protección y emisión de Carta Patente para la creación de un Gran Oriente en Cuba, atendiendo al gran prestigio que ostentaba Cassard, entre los Grandes Funcionarios de la Jurisdicción Sur de este último país, acceden, pero ponen como condición que primero se creara una Gran Logia Simbólica y que para ello se debía crear una tercera Logia para que estas reunidas crearan la misma en regularidad de procedimientos y obtiene la Carta Patente de la Respetable Logia San Andrés Nº 93, expedida por la Gran Logia de Carolina del Sur, con el objeto de que esta trabajara en Cuba, para que, conjuntamente con las dos anteriores crear la Gran Logia Simbólica de Colón, donde en el registro de las logias corresponde a Fraternidad el número 1, a Prudencia el número 2 y a San Andrés el número 3. Otorgándole a Cassard poderes para la organización y creación del Supremo Consejo en Cuba, México y las Antillas Occidentales Españolas.
Muchos aspectos de importancia masónica, histórica y patrióticas encontramos al conocer estos particulares y que se encuentran sin investigar a fondo, como por ejemplo el cuño seco estampado en plomo en la Carta Patente de la Logia FRATERNIDAD Nº 1, el cual en su conformación tiene como elemento, el escudo actual de nuestro país, con la única diferencia que en el pabellón de la bandera en vez de tener 5 listas tiene 7, con significación a mi modo de ver masónico y que establece una estrecha conexión entre los ideales independentistas de los masones que en los EE. UU. facilitaron estos medios a los cubanos, en momentos que no era todavía expresada abierta y públicamente estas ideas en Cuba, recordemos que hablamos una década antes del alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes en la Demajagua.
La Logia Fraternidad Nº 1 fue reinstalada en diciembre de 1859, bajo los auspicios de la Gran Logia Simbólica de Colón que le entregó la actual Carta Patente.
Los primeros Venerables Maestros de la logia fueron:
• 1857-1858.- Félix López de la Núñez, Enós.
• 1859-1860.- Miguel Rodríguez Bernal, Tiro.
• 1861.- José Valente, Siboney.
• 1862.- Miguel Rodríguez Bernal, Tiro.
• 1863-1864.- Juan Giró Mariño, Rubén.
• 1865.- José Joaquín Hernández, Caonabo.
• 1866.- Juan Giró Mariño, Rubén.
• 1867.- José Nicolás Miyares, Lafayette.
• 1868-1870.- José Andrés Puente Badell, Tobías.
Como echo de significativo valor histórico y necesario de hacer un alto, es que está Respetable Logia cuenta, el de haber ocupado el cargo de Venerable Maestro y a su vez el de Gran Maestro de la Gran Logia de Colón, el miembro fundador del taller Andrés Puente Badell (Tobías), quien el 15 de febrero de 1870 fue fusilado en unión de otros masones por las fuerzas españolas en el lugar conocido por San Juan de Wilson, cercano al poblado del Cobre, y que ante consideraciones de algunos sobre una posible participación en la causa independentista, sólo se ha podido comprobar su militancia masónicas y la defensa de las ideas que esta profesa. Pero no sólo Andrés Puente fue de los miembros víctima del absolutismo y del colonialismo, habría que añadir la vida segada de los hermanos Rafael Espín (Ragüell) y Antonio Collazo (Américo), Primer Vigilante y Orador titulares, respectivamente que fueron asesinados el 7 de agosto 1880.
Llevando también en su historia, con orgullo, el hecho del H.•. Luciano Llorens y Maceo, que habiendo concurrido a una tenida regular, terminada ésta, tomó una espada del Taller y de la Logia, se fue con ella hacia el campo de la revolución mambisa, teniendo la suerte de sobrevivir y al regresar de la guerra, devolver al Taller la espada que había tomado.
Por dato curioso podemos atrevernos a decir, sin poder precisar hasta el momento la cantidad total de forma comprobada y sin intentar pasar por absolutista, que en los 148 años que próximamente cumplirá la Gran Logia de Cuba como continuadora de muchas de las Grandes Logias que han existido en Cuba, como la Gran Logia de Colón y la Gran Logia Oriental, esta Logia aún cuenta con el récord de haber tenido entre los miembros de su cuadro el mayor número de Grandes Maestros de la Confederación, de ello podemos citar: Francisco de Griñán y Mozo (Cid); Juan Giró Mariño (Rubens); Juan Domingo Estable (Atuey 1º); además del ya mencionado Andrés Puente Babell (Tobía), Fernando García Grabe de Peralta, Rafael Carulla Durrive, Miguel Angel Malleuve Ayllón, José C. Palomino Aciago, Juan Berguez Núñez, entre otros, repitiendo en diferentes períodos como Grandes Maestros algunos de ellos. Contando también como una lista de hermano miembros de que taller que ocuparon cargos de Grandes Primeros Vigilantes de la Gran Logia en diferentes períodos.
Mucho hicieron sus miembros por engrandecer y robustecer los cimientos de esta institución, generadora la Logia de elementos activos que procedían a la procreación de nuevos talleres en esta urbe y sus alrededores, así podemos citar comenzando por “San Andrés” Nº 3, pasando por “Humanidad” Nº 26, “Igualdad” Nº 27, “Oriente”, donde Fernando Robert Matos, dio una lección de apertura y pluralismo a otros hermanos que se resistían al aumento del número de Logias que trabajaban en la ciudad cuando se pretendía legalizar los trabajos de la Logia organizada por exiliados en Haití, “L’Oasis” y llegando a la conformación posterior de las Logias como “Santiago de Cuba”, “San Juan de Wilson”, entre otras.
A lo largo de su historia diferente fueron los lugares donde asentó su casa Templo, direcciones como la calle Rastro esquina San Germán, la antigua calle Gallo, o el 10 de octubre de hoy, entre la de Jagüey y San Jerónimo, la calle de las Enramadas y Hospital (hoy Padre Pico); por motivo no conocidos abandonó este local y con su compañera “Humanidad” fue a trabajar el Taller de la Logia “Prudencia” Nº 2 en su actual local de la calle General Portuondo, en el año 1921 el Venerable Hermano Juan Berguez Núñez como su Venerable Maestro, obtiene la adquisición por compra de su actual casa templo en la calle Desiderio Fajardo esquina a General Portuondo, instalándose definitivamente el 1º de abril de 1924.
En este último local que hoy nos afanamos en cambiar el estado de ruines en que se encuentra y que era el club “Antonio Maceo”, albergó a varias de sus hermanas Logias en momentos difíciles de sus existencias, así por ejemplo, un voraz incendio que destruyó el templo de la Respetable Logia “Prudencia” Nº 2, en el año 1927, recibió a esta y al resto de las Logias que trabajaban bajo el mismo techo como eran “San Andrés” Nº 3, “Oriente”, “L’Oasis” y “Santiago de Cuba”; posteriormente, por idéntico motivo brindó cobija a la Logia “Libertad”; con la Logia “Humanidad” siempre fiel compañera, supo compartir el mismo techo, hasta la adquisición por esta última de su casa templo en donde hoy laboramos, gracias a la reciproca gentileza, lugar donde residió el Club de Tabaqueros, primero y luego el Hospital de Emergencias del municipio de Santiago de Cuba, donado por la Masonería Oriental en los tiempos de cisma al ayuntamiento y que como deferencia este funcionó por muchos años como único hospital gratis de emergencia bajo la dirección y conducción de médicos masones, cuyo Venerable Maestro y Gran Maestro de la Gran Logia Oriental de Cuba, el I.•. H.•. Juan Berguez Núñez fue su director.
Fue siempre la sesqui-centenaria de Logia Fraternidad Nº 1, taller generador de actividad y relevancia masonería, entre sus paredes existió el club Masónico, contaba con el único museo masónico de esta zona.
Hoy la Logia Fraternidad Nº 1, considerada por muchos como la Decana, continúa laborando en tratar de lograr el mayor perfeccionamiento de todos sus miembros, defectos o errores han de ser corregidos como todos, cambios de mentalidades y de forma de actuar, también, necesitando más que nunca de la competencia de todos los masones, especialmente de sus miembros, se esfuerza en lograr condiciones propicias para la reconstrucción de su Templo, agradeciendo la hospitalidad de la hermana Logia “Humanidad”, implorando al Gran Arquitecto del Universo, poder contar lo más pronto posible con su templo reconstruido y rehabilitar su vitalidad de siempre y el estrechamiento de los lazos con sus hermanas Logias, un tanto hoy desestimados y que no menguarán por mas longeva que sea.

V.•. H.•. Angel R. Mujica Márquez.
Año 2007.

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Trinidad y Desiderio Fajardo. A la derecha la Logia Fraternidad No. 1
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Angel Ruben Mujica Marquez

Esta tarja se encontraba colocada en el frente de la Logia Fraternidad No.1, mientras estuvo cerrado su templo por problemas de posible derrumbe por el paso del tiempo, hubo que retirarla pues intentaron robarla, suponemos que hayan sido ladronzuelos para vender el material que es bronce. En otra columna estaba una imagen de Andres Puente Badel quien fuera miembro de esta logia y fue vilmente asesinado por el ejército colonial español en 1870.